Cómo controlar el acceso a un punto limpio con una barrera automática

Barrera automática de control de acceso de vehículos instalada en la entrada de un punto limpio.

En muchas instalaciones, la puerta corredera de entrada tiene una doble función: cerrar completamente el recinto y permitir el paso de vehículos durante la jornada. Pero cuando las entradas y salidas son frecuentes, abrirla y cerrarla continuamente puede ralentizar el trabajo y provocar esperas.

Para mantener la circulación sin dejar libre el acceso, una opción es combinar la puerta corredera con una barrera automática. Esa fue la solución planteada en una instalación de punto limpio en la que trabajamos.

En algunas empresas, el movimiento diario de empleados, proveedores, transportistas y clientes hace poco práctico accionar continuamente la puerta corredera. Por ello, puede optarse por mantenerla abierta durante el horario de actividad.

Aunque esto facilita el tráfico, también puede permitir la entrada de vehículos no autorizados si no existe otro elemento que controle el paso. La instalación pierde capacidad para ordenar y restringir el acceso mientras la puerta permanece abierta.

Para resolverlo, instalamos una barrera automática en el acceso de vehículos del punto limpio.

Durante la jornada, la puerta corredera puede permanecer abierta mientras la barrera automática se encarga de controlar el paso de vehículos. La apertura se realiza mediante un mando a distancia autorizado, lo que permite agilizar las entradas y salidas sin dejar el acceso libre.

La barrera no sustituye la función de cierre de la puerta corredera. De hecho, puerta corredera y barrera pueden cumplir tareas diferentes dentro de una misma instalación.

Durante el horario de actividad, la barrera regula la circulación de vehículos. Al finalizar la jornada, la puerta corredera se cierra para proporcionar el cierre físico del recinto.

Barrera automática instalada junto a una puerta corredera metálica verde para controlar el acceso de vehículos.

De este modo, cada elemento se utiliza para la función que mejor responde a las necesidades del acceso: la barrera para el funcionamiento diario y la puerta para el cierre fuera del horario de actividad.

Esta combinación puede resultar útil en empresas, almacenes, puntos limpios y otros accesos industriales con tránsito frecuente de vehículos, siempre que las características del recinto y sus necesidades de seguridad lo permitan.

Permite reducir la dependencia de la puerta corredera durante el día y mantener un punto de autorización para los vehículos, sin renunciar a cerrar completamente la instalación al terminar la actividad.

En A1 Sistemas analizamos cómo funciona cada instalación antes de proponer una solución. En muchos casos, no es necesario sustituir lo que ya existe, sino conseguir que cada elemento cumpla la función para la que resulta más útil.

Facebook
Twitter
LinkedIn
Pinterest
WhatsApp